En este mismo edificio también pueden visitar el mirador “360 Chicago” aunque sugiero no gastar dinero acá e ir directamente al próximo punto:
Es una sensación simplemente inexplicable!
Subir es algo caro (sale unos 30 dolares en promedio) pero lo vale completamente. También está bueno pedir la audioguía multi-idioma que explica que es lo que estamos viendo en cada dirección y cuenta mucho sobre la historia de la ciudad. Escuchar la audioguía completa toma unas 4 horas (lo sé porque la escuché ENTERA. Se nota que tenía tiempo no? Subí a eso de las 6 de la tarde y así pude verlo de día, al atardecer, y de noche.
No apto para los que sufren muuucho vértigo. Aunque al no haber viento ni nada, mucho no lo sentís, simplemente da impresión.
Si les sobra algo más de tiempo en la ciudad, les recomiendo ir a ver un espectáculo al teatro de Chicago, ver un partido de baseball, caminar por el Lincoln Park, sentarse en algún bar a escuchar artistas en vivo, y también recorrer bares en las terrazas de grandes edificios (los famosos RoofTop Bars).
Tip final: mi restaurante preferido ha sido Shaw’s CrabHouse. No saqué ninguna foto pero me atendieron increíble y comí increíble… Andá y después me contás…